lunes, 24 de agosto de 2020

Compuesta y sin novio: un himno a la vida de soltero


A lo largo de su vida, el ser humano se ve obligado a tomar decisiones trascendentales, las cuales condicionan su existencia (¿Qué voy a estudiar? ¿En qué quiero trabajar? ¿Dónde quiero tener mi lugar de residencia? ¿Quiénes son mis amigos…?). Como decía Ortega y Gasset, cada persona es ella misma y sus circunstancias, de tal forma que las cosas no se ven de la misma manera, y por tanto, ante un mismo dilema dos individuos pueden reaccionar y decidir de manera totalmente opuesta.

Por ejemplo, el tema de la soltería (motivo bastante recurrente en la copla). Lo normal en los años 40 y 50 era que la gente se acabara casando. El código de las “buenas costumbres” establecía que lo políticamente correcto era casarse antes de los 20 años. Todo lo que se saliera de eso, se consideraba algo raro, extravagante, inusual, extraño, y anormal. Y muchas veces, lo que sale de lo establecido suele ser motivo de crítica y es visto con malos ojos por los demás.

Por eso, a muchas jovencitas les aterraba la idea de quedarse solteras, y de manera desesperada querían enganchar un marido como fuera, para así dejar de ser tema de conversación por parte de la gente. Muchas veces, la urgencia de no quedarse soltera prevalecía sobre el sentimiento y la empatía con la pareja (la gente se casaba por no quedarse sola, en lugar de casarse por amor). Por eso, muchas parejas fracasaron y se generaba mucha infelicidad y frustración (recordad que no había divorcio).

Mientras que la mayoría de las mozas tenían ese miedo a quedarse solteras, otras (una minoría, entre la que se encuentra la protagonista del tema que os traigo hoy), optaron por hacer oídos sordos a la opinión de la gente, y en lugar de ver la soltería como algo aterrador y negativo, la concebían como un cúmulo de alegrías, ventajas y felicidad.

En este pasodoble que Juanita Reina popularizó en el año 1944 dentro del espectáculo “Solera de España”, ser soltera era un chollo, la creme de la creme, lo mejor que te podía pasar en la vida, y la única manera de ser verdaderamente libre y evitar los quebraderos de cabeza que supone la vida de casado. Hoy analizamos Compuesta y sin novio


Yo tuve un novio barbero

y una vecina me lo quitó;
tuvieron tres churumbeles
con la cabesa como un faró.

El guardia de los padrones
dijo: ¡Qué espanto!, ¡Qué atrocidá!
Cabesa de esta familia,
si hay unos cuantos, ¿Quién lo será?

Con er barbero
no m’ he casao
del quebraero de tres cabesas
yo me he librao.

¿Por qué no te casas, niña?
dicen por los callejones.
- Yo estoy compuesta y sin novio
porque tengo mis razones.

Marío, suegra y cuñao,
diez niños y uno de cría,
que la plaza, que la gripe,
que tu mare, que la mía.

¡Son muchas complicaciones!
¡Sortera pa toa mi vía!

Me encuentro yo al matrimonio,
tos los domingos en el café,
las caras de avinagraos
porque se aburren como un sipré.

Los niños rompen las tasas
y con la fuerza de un arbañí
le meten a pare y mare
las cucharillas por la narí.

Con er barbero
no m’ he casao
de los martirios de la cuchara
yo me he librao.

¿Por qué no te casas, niña?
dicen por los callejones.
- Yo estoy compuesta y sin novio
porque tengo mis razones.

Marío, suegra y cuñao,
diez niños y uno de cría,
que la plaza, que la gripe,
que tu mare, que la mía.

¡Son muchas complicaciones!
¡Sortera pa toa mi vía!

El cuarto de mis vesinos
es un pellizco de habitación,
por eso duermen de noche
las tres cabesas en el balcón.

La casa se bambolea
con aquel peso fenomená,
y pitan las chimeneas
como los barcos en arta má.

Con er barbero
no m’ he casao
del terremoto de San Francisco
yo me he librao.

¿Por qué no te casas, niña?
dicen por los callejones.
- Yo estoy compuesta y sin novio
porque tengo mis razones.

Marío, suegra y cuñao,
diez niños y uno de cría,
que la plaza, que la gripe,
que tu mare, que la mía.

¡Son muchas complicaciones!
¡Sortera pa toa mi vía!

................................................................................


La protagonista de la copla es una muchacha, la cual tiene un novio que es barbero. Un buen día, la chica se lleva un chasco, cuando su novio de toda la vida se enrolla con una vecina. Sin embargo, en lugar de lamentarse y llorar por las esquinas cual plañidera de la vida, la mujer verá esto como una ventaja, ya que es justo lo que necesita para volver a estar soltera y así disfrutar de la vida, sin tantas preocupaciones.

Por lo tanto, a partir de un hecho desencadenante serio (unos cuernos) se configura una copla cómica, divertida, pícara, con mucha risa y humor y con algunos elementos de revista. La canción consiste en la exposición de una serie de razones por parte del yo poético, que demuestran que estar soltero es mucho mejor que estar casado, y que la soltería es la única forma de ser verdaderamente libre y feliz.

La canción está formada por tres estrofas y un estribillo, el cual se va repitiendo (es siempre el mismo) después de cada estrofa. Métricamente el tema está formado por coplas. Las coplas son estrofas de cuatro versos octosílabos en las que rima el segundo verso con el cuarto, mientras que el primero y el tercero quedan libres: -a-a.

Solamente encontramos una pequeña irregularidad en la estrofa de transición al estribillo, en la que los versos, en lugar de ser de 8 sílabas son pentasílabos (no me he librado…, con el barbero…, no me he casado…) y decasílabos (del terremoto de San Francisco…).

Cada estribillo es rematado con un dístico, es decir, una estrofa de dos versos sin rima: son muchas complicaciones/ soltera pa toa mi vía. Estos versillos sirven de conclusión a la copla y refuerzan coloquialmente el proceso de argumentación. Tened en cuenta que el objetivo de la canción es vender la vida de soltero como algo idílico y despreocupado.

El inicio de la copla es de carácter narrativo. De hecho, podemos ver cómo se recurre al pretérito perfecto simple, que es el tiempo preferido para contar anécdotas y hechos (tuve, tuvieron, quitó).  La protagonista nos cuenta cómo su novio la abandonó para irse a vivir con otra mujer (una vecina): Yo tuve un novio barbero y una vecina me lo quitó.

El yo poético adopta una postura de superioridad respecto a este contexto de abandono. La protagonista no se siente afectada por los cuernos (al revés…ella se ríe y hace un discurso divertido y humorístico). Esa superioridad le permite llevar a cabo un proceso de cosificación y muñequización en el novio. La presencia del verbo “quitar” aplicado a una persona permite este juego, ya que el hombre queda retratado en la copla como si fuera un objeto, una cosa de quita y pon (que se puede dar, robar y transferir, como una mercancía).

La superioridad del yo también se manifiesta en la descripción que hace de los niños que han sido fruto del matrimonio de su ex con la vecina. Se recurre a una comparación muy del gusto tremendista: Tuvieron tres churumbeles con la cabeza como un farol. La palabra churumbel pertenece al habla gitana y significa “niño”.

Como veis, se hace énfasis en el tamaño de la cabeza de estos niños equiparándola al de una farola. El objetivo del tremendismo es resaltar aspectos sórdidos, desagradables y viscerales de la realidad (en este caso, los niños de tu ex con otra mujer jejejjee).

De esta manera, los niños, aparecen descritos de una manera degradada, deformada, monstruosa. En lugar de resaltar las cosas bonitas de los chavales (la sonrisa, la carita, las manitas…) se hace una descripción de las cosas feas (que son unos cabezones).

Tened en cuenta que el tremendismo en narrativa (La familia de Pascual Duarte) se dio también en los años 40, así que es normal que haya elementos que se transfieran a la canción española. Por ejemplo, si recordáis Marta la Dormía recurría también a estos artefactos tremendistas (se comparaba la cabeza del bebé con el bombo de la lotería). ¿Os acordáis?

Para dar énfasis a este tremendismo, se adhiere, a modo de anécdota, la opinión de una tercera persona (ajena a la historia, que no tiene nada que ver con los hechos, como si fuera alguien de la calle, que ve todo desde la distancia). Para eso se recurre al estilo directo, con tono exclamativo para dar fuerza al discurso, el cual provoca la carcajada en el público: El guardia de los padrones dijo: ¡Qué espanto!, ¡Qué atrocidad! Cabeza de esta familia, si hay unos cuantos. ¿Quién lo será?

El poeta juega con los diferentes significados de la palabra cabeza para generar humor:

-cabeza como parte del cuerpo. En este caso es una cabeza agrandada (cabezón), que es motivo de mofa y burla. En esa familia todos tienen la cabeza tan grande que es imposible saber quién la tiene más grande. Además, recordad que la palabra “cabezón” tiene una acepción despectiva, insultante (para decir que una persona es terca, testaruda, obstinada).

-cabeza como jefe de familia. Se está insinuando que tal vez los hijos sean de diferente padre

Los textos cómicos y burlescos como este permiten dobles sentidos, y es una forma más de hacer literatura. La poesía y la copla no es solo tragedia y drama, sino también risa y fiesta

La presencia del hipérbaton, además de facilitar la rima de la copla, permite al yo poner como foco de sátira, burla e incluso humillación a su antiguo novio (con el barbero, no me he casado…).

También permite adelantar a primera posición oracional (y por tanto, enfatizar), los inconvenientes y quebraderos que conlleva la vida de casada (Del quebradero de tres cabezas, yo me he librado, Del martirio de las cucharas yo me he librado).

Para exaltar y elogiar la vida de soltera, la protagonista recurre a caracterizar de manera negativa la vida de casada (sacar defectos de lo que se critica, como argumento para defender su postura: lo mejor es ser soltera). De hecho, como forma de dar autoridad se recurre a un léxico religioso (martirio) empleado en un contexto profano y cómico.

Tened en cuenta que el hecho de incorporar la anécdota narrativa (verse abandonada por el novio, el cual se ha liado con la vecina) es una forma de dar rotundidad y poder retórico a la argumentación del yo poético.

Para persuadir al receptor (que la gente, una vez escuche la copla, salga convencida de que es mejor estar soltero que casado), la protagonista recurre a su experiencia personal, a hechos que le han pasado (que ha visto, que ha escuchado que ha olido, que ha sentido…), para así poder hablar con propiedad. La protagonista alude a contextos veraces, situaciones reales. Lo empírico, lo sensitivo y lo real es una forma de dar autenticidad y verdad a lo que dices.

Por ejemplo, en la segunda estrofa, la protagonista inserta una anécdota (Me encuentro yo al matrimonio todos los domingos en el café…) con el objetivo de que al receptor no le entren ganas de casarse una vez la haya escuchado.

La muchacha nos cuenta cómo un día estando en una cafetería se encontró a la pareja (al ex novio y a la vecina) con los niños, los cuales no paraban de dar la lata a los padres y hacer travesuras. Ya sabéis, que los niños pequeños suelen ser muy inquietos (sobre todo, en lugares públicos jajaj) y no paran de enredar, trastear y tocar cosas. Los niños son muy curiosos a esas edades.

Por eso, la protagonista piensa que uno de los problemas de casarse y tener hijos, es el hecho de tener que aguantar las diabluras de los chiquillos. La comparación enfatiza estas trastadas: los niños rompen las tazas con la fuerza de un albañil.

La antítesis padre-madre permite universalizar la experiencia, haciendo ver que todos los niños son iguales y suponen muchos quebraderos de cabeza para ambos padres: le meten a padre y madre las cucharillas por la nariz. Esta trastada resulta muy hiperbólica y teatral (parece extraída de un cómic o de una serie de dibujos animados), ya que el objetivo es crear una caricatura.

Otro defecto que remarca la protagonista sobre la vida conyugal es la monotonía, el aburrimiento, el tedio, el hecho de que una vez te has casado, la existencia se convierte en una sucesión de eventos que se van repitiendo cíclicamente, de manera mecánica, casi sin variación.

La sinestesia “cara de avinagraos” y la comparación “se aburren como un ciprés”, dan expresividad a esa monotonía. Ya sabéis que el ciprés, como árbol, se caracteriza por su estatismo, por permanecer quieto en el mismo sitio, por tener siempre las mismas vistas. Las plantas, aunque son seres vivos, no hablan, no interactúan, no hacen nada. Esto mismo le pasa al matrimonio: te cansas de ver siempre a la misma persona, de hacer todos los días lo mismo, y al final te acabas aburriendo. Hay que tener en cuenta que muchas veces, el matrimonio significaba tener que renunciar a otras cosas por principios morales (fiestas, juergas, amigos…), de tal forma que se acaba convirtiendo en un sistema cerrado (dejar de interactuar con el resto del mundo). Todo esto, con el paso del tiempo va agriando el carácter (de ahí la alusión al vinagre) y provocando frustración.

En la tercera estrofa, se alude a otro problema clásico que conlleva formar una familia: la falta de espacio en la casa. La metáfora enfatiza el tamaño pequeño de la vivienda y de las habitaciones: El cuarto de mis vecinos es un pellizco de habitación.

En muchos hogares, debido a la cantidad de gente que vivía en ellas (padre, madre, abuelos, hermanos, algún tío…), había que improvisar las dependencias y hacer apaños para que todo el mundo tuviera su espacio. Por ejemplo, los balcones eran encristalados o cerrados con tabiques, y así convertirlos en improvisados dormitorios para los niños: Por eso duermen de noche las tres cabezas en el balcón.

Como veis, se recurre a la sinécdoque, ya que se nombra una parte por el todo. Con el término cabeza, no solo se alude a la cabeza de los niños, sino a todo su cuerpo, a la constitución física de la persona en su totalidad

La personificación del hogar (la casa se bambolea con aquel peso fenomenal) genera un contraste entre el tamaño pequeño de la vivienda (poco espacio) y la gran cantidad de gente que vive en su interior.

Si unimos esto a la comparación (pitan las chimeneas como los barcos en alta mar) se consigue dibujar de una manera caricaturesca y esperpéntica la casa (parece que la vivienda va a explotar debido a la cantidad de gente que vive dentro).

Finalmente esta explosión se produce en forma de imagen hiperbolizada: Del terremoto de San Francisco yo me he librado. Tanta concentración de gente en poco espacio no puede llevar nada bueno jajajjaaja. Además, no falta hasta una pincelada histórico-culturalista (la copla se refiere al terremoto que tuvo lugar el 18 de abril de 1906 en San Francisco y provocó muchas muertes). Como veis, los materiales serios son enfocados literariamente con una intención cómica.

El estribillo posee una estructura dialogada. En este diálogo hay dos interlocutores:

-Por un lado, la gente, la masa popular. Tened en cuenta que la sociedad tiende a criticar, a ver con malos ojos las cosas anormales (que se salen de lo establecido). El hecho de ver a una moza soltera era motivo de crítica (en los años 40), y la gente no paraba de cotillear, chismorrear e ironizar con este tema.

Por eso, cada vez que alguien ve a la chica por la calle, siempre sale a relucir el tema de su soltería: ¿Por qué no te casas niña?-dicen por los callejones. El uso de la oración impersonal en tercera del plural (Dicen…) marca un sujeto indefinido, colectivo (todo el mundo pregunta/dice/comenta/habla…). Esto ayuda a crear un ambiente de visilleo y marujeo, la mar de actual, sobre todo en pueblos pequeños jejejjee

-Por otro lado, la protagonista, la cual responde a la pregunta de la masa, dando explicaciones a la gente chismosa y cotilla de por qué no quiere casarse: Yo estoy compuesta y sin novio porque tengo mis razones. Para eso, recurrirá a la enumeración: Marido, suegra y cuñado, diez niños y uno de cría. La familia política suele ser foco de conflictos, problemas y polémicas (de ahí que los ponga como razón principal para no casarse). Además, cuidar a un niño no es tarea fácil (las noches sin dormir con los llantos, hay que darle de comer, llevarlo al médico, bañarlo, vigilarlo para que no le pase nada ni haga cosas malas…).

Las estructuras en paralelismo también ayudan a sumar y acumular razones, para dar una visión negra y pesimista de la vida matrimonial: que la plaza, que la gripe, que tu madre, que la mía.

El asíndeton crea una enumeración abierta (se podrían meter muchas más razones) haciendo más larga la lista de inconvenientes y responsabilidades, y así quitar las ganas al receptor de casarse, pues tener una familia conlleva una serie de obligaciones y tareas muy arduas (horarios, comidas, visitas…) que quitan cierta libertad.

El dístico enfatiza el contenido del poema y lo dota de una conclusión: Son muchas complicaciones. Soltera para toda la vida.

Hay que tener en cuenta que la copla está subjetivizada, condicionada ideológicamente por el yo poético, ya que constituye un punto de vista (es la opinión y visión que la protagonista tiene respecto a un asunto). Habrá gente que apoye la soltería y habrá gente que prefiera la vida de casada (para gustos, colores). Cada uno de nosotros tendrá una opinión diferente. 


1 comentario:

  1. Genial como siempre tu análisis. Yo añadiría que se aburrían como un ciprés porque son los árboles de los cementerios.

    ResponderEliminar